Sobre Jodorowsky

Alejandro Jodorowsky, es conocido en el mundo en forma masiva, como el creador de la psicomagia, técnica terapéutica que cura a partir de actos metafóricos que apelan al inconsciente, donde combina literatura, psicoanálisis, filosofía oriental y magia, según las palabras del propio autor.

Pero, desde siempre ha sido un personaje controversial. En particular por su trabajo en el mundo del teatro, los cómics, la literatura y el cine. Por años su obra ha cautivado aficionados por su inusual esencia, convirtiéndose en un personaje de culto, gracias a su mística, genialidad y trascendencia.

Alejandro Jodorowsky Prullansky, proviene de una familia de inmigrantes ucranianos judíos, nace el 17 de febrero del año 1929, en el pueblo de Tocopilla, en el norte de Chile. Su padre, Jaime Jodorowsky antes de dedicarse al comercio, trabajo por años en el circo, y su madre, Sara Felicidad, se dedicó al hogar.

Entre los años 1940 y 1950, se produjo en Chile un movimiento cultural impulsado por jóvenes creadores, talentosos y desenfrenados. Alejandro Jodorowsky fue uno de ellos entre otros tantos como José Donoso, Enrique Lihn y Jorge Edwards. Con sus compañeros de la generación del 50 se dedicó a hacer “actos poéticos”. "En los años cincuenta, creo que se vivía poéticamente en Chile como en ningún otro país del mundo", explica en su libro "Psicomagia".

Desde joven, encontró en el teatro un lugar de aprendizaje. Fue parte del elenco del Teatro Experimental de la Universidad de Chile y del Teatro de ensayo de la Universidad Católica.

A los 23 años abandona Chile en busca de reconocimiento y nuevos horizontes. En Paris, junto con Fernando Arrabal y Roland Topor fundan el "Movimiento Pánico", en alusión al dios Pan, el cual se manifiesta a través de tres elementos básicos: terror, humor y simultaneidad.

Luego exploró la pantomima. Jodorowsky trabajó con Marcel Marceau durante más de cinco años, llegando a componer algunas de las coreografías famosas del mimo, tales como “La Cage” y “Le Mangeur de coeurs”.

Sin embargo, trabajar con el gran Marceau no calmó las inquietudes del joven Jodorowsky; por el contrario, despertó aun más su curiosidad:“Me di cuenta de que el arte de los mimos estaba, en general, saturado de angustia, de malestar. Le faltaba una dimensión eufórica o, simplemente, alegre. Comprendí que se debía a que no incorporaban a su acción la dimensión sagrada de su arte. Esto me llevó a lanzarme a una búsqueda espiritual”.

En la gira con la compañía de Marceau, Jodorowsky llega a México en 1960, en donde decide instalarse por un tiempo. Cansado de la pantomima, regresa al teatro, montando más de 100 obras.

Sus comienzos en el mundo del cómic se remontan a 1966, época en la que creó "Aníbal 5", una saga futurista dibujada por Manuel Moro. Al año siguiente concibió "Fábulas Pánicas". Aunque en esa época Jodorowsky dibujaba sus propios cómics, en la actualidad colabora con algunos de los dibujantes más destacados del mundo escribiendo los guiones de varias zagas de culto, como la trilogía de “El Incal”, desarrollada junto a Jean “Moebius” Giraud y Zoran Janjetov, y la de “Los Metabarones”, desarrollada junto a Juan Jiménez y Das Pastora. Además, colabora con Georges Bess en “El Lama Blanco” y Juan Solo. En el 2006 empezó su trabajo con el famoso dibujante italiano Milo Manara en la novela gráfica “Los Borgias”.

A lo largo de su vida Jodorowsky ha realizado una búsqueda incansable en casi todas las artes existentes. En los últimos años, cuando ya se pensaba que al Jodorowsky poeta, marionetista, mimo, actor, director y dibujante no le quedaban artes por explorar, apareció su nueva encarnación artística, esta vez con rostro de escritor. Hoy se ha convertido en uno de los autores mejor vendidos en España, Italia y varios países de América Latina.

Esta búsqueda sin tregua que lo ha llevado desde fines de los años 40 hasta hoy se sustenta en la firme convicción de que el arte es una herramienta de sanación muy poderosa tanto para el creador como para los espectadores.

Pero este afán de abarcar todas las artes fue también su modo de preparación para la que consideraba una de las artes más complejas y elevadas: El Cine. Desde siempre, Jodorowsky se sintió atraído por el cine. Suele recordar con nostalgia cuando pasaba las tardes de matinée en el único cine del desértico pueblo de Tocopilla, viendo filmes que lo marcaron profundamente y cuyas huellas se pueden apreciar en su filmografía: “El jorobado de Notre Dame”, “Freak”, “Frankestein” y “El Zorro”.

Desde esos días, Jodorowsky anhelaba hacer cine:“Me prometí a mí mismo que algún día haría un film. Pero para llegar a hacerlo necesitaba crear mi universo personal, en el que poder crear sin imitar a nadie. Tenía que encontrarme a mí mismo, encontrar mi propia expresión. Y es por eso que primero escribí e hice Danza, marionetas y luego teatro y Music Hall”.